En Cádiz el 21 de Mayo de 1819, otorgó en testamento Doña Clara Mendez Montañes, tía de Mendizabal, a favor de su hija Blanca Alvarez Mendez, esposa de José maría FALLA, «Una Urna con un Cristo postrado cuando salió de los azotes». La heredó de su abuelo José Francisco Montañés, que murió en Cádiz en 1774. En Auto de Fe de 1723, fue condenado a recibir en público 100 azotes en Córdoba. Esta imagen siempre estuvo en poder de la familia Falla, y hoy día se conserva en su Casa-Museo de Granada.